Infrastructure Fragmentation
El dato más costoso en salud es el que nunca se digitalizó
Osigu Strategy, Data & Analytics
|
April 7, 2026
|
5 min de lectura

El 7 de abril de 2026, la Organización Mundial de la Salud celebra el Día Mundial de la Salud bajo el lema "Juntos por la salud. Respaldemos la ciencia". El mensaje es directo: las buenas decisiones en salud se construyen sobre evidencia, no sobre suposiciones. Pero hay una pregunta que pocos se hacen: ¿qué ocurre cuando la evidencia simplemente no existe porque nunca fue capturada en formato digital?

En América Latina, la respuesta tiene un costo concreto. El Banco Mundial estima que entre el 15% y el 20% del gasto total en salud de la región se pierde por ineficiencias y fraude, equivalente a decenas de miles de millones de dólares cada año. Gran parte de esa pérdida se origina en un problema que no es clínico sino estructural: más del 60% de los hospitales de la región aún opera con procesos basados en papel.

Cuando la ciencia no tiene datos, las decisiones cuestan más

El lema de este año no es retórico. La OMS y la OPS han documentado que solo el 40% de los países de la región tienen una estrategia nacional de salud digital plenamente implementada. En Centroamérica y el Caribe, las tasas de digitalización en centros de atención primaria no superan el 20% en algunos países.

Esto significa que millones de transacciones clínicas y financieras, desde verificaciones de elegibilidad hasta autorizaciones previas y liquidaciones de servicios, se procesan manualmente. El resultado no es abstracto: ciclos de reembolso de 90 a 180 días, duplicación de costos administrativos, tasas elevadas de rechazo de reclamaciones y una incapacidad sistemática para medir lo que realmente ocurre en la red de salud.

En Colombia, la crisis del sistema de EPS ha puesto en evidencia cómo la desconexión entre pagadores y prestadores, amplificada por la falta de infraestructura digital compartida, genera cierres de urgencias y unidades de maternidad. En México, la fragmentación entre IMSS, ISSSTE y el sector privado produce duplicación de costos que se mide en miles de millones.

La brecha que separa a la región del mundo

El mercado de salud digital en América Latina alcanzó los US$22,000 millones en 2025, apenas el 5% del mercado global. Las proyecciones indican un crecimiento hasta US$66,000 millones para 2033, impulsado por telemedicina, inteligencia artificial aplicada a diagnóstico y herramientas de gestión del ciclo de ingresos. Pero ese crecimiento solo se materializará si la infraestructura base existe.

La experiencia de Estados Unidos ofrece un marco analítico relevante. El HITECH Act de 2009 destinó US$36,000 millones en incentivos que llevaron la adopción de registros clínicos electrónicos del 10% al 80% en menos de una década. Esa base de infraestructura habilitó una segunda ola centrada en las transacciones, donde empresas enfocadas en gestión del ciclo de ingresos, auditoría automatizada de reclamaciones y liquidación de pagos alcanzaron valuaciones de miles de millones de dólares.

América Latina no necesita replicar ese camino secuencial. La tecnología actual permite integrar registros clínicos electrónicos, gestión del ciclo de ingresos y pagos en una sola capa operativa, comprimiendo en años lo que en otros mercados tomó dos décadas.

La perspectiva estratégica: integrar para medir, medir para decidir

Respaldar la ciencia, como pide la OMS, requiere datos. Y los datos requieren infraestructura. Las organizaciones que están avanzando más rápido en la región son aquellas que conectan sus flujos clínicos con los financieros en plataformas de gestión integrada de salud, eliminando los puntos ciegos donde se pierden ingresos, se duplican procesos y se deteriora la experiencia del paciente.

Osigu representa este enfoque en América Latina, con soluciones para prestadores y soluciones para pagadores que unifican verificación de elegibilidad, autorizaciones, codificación, auditoría y liquidación en un solo flujo digital. Cuando esa capa transaccional funciona bien, el paciente lo nota en tiempos de espera menores, autorizaciones más rápidas y una experiencia sin fricciones. Cuando no funciona, ni el mejor portal de pacientes puede compensar autorizaciones atrasadas o pagos congelados por meses.

Conclusión

El Día Mundial de la Salud 2026 nos recuerda que la ciencia salva vidas. Pero en América Latina, la ciencia necesita primero un soporte que aún falta en gran parte del sistema: datos digitales, conectados y en tiempo real. El dato que nunca se capturó es el más costoso de todos, no por lo que vale, sino por todo lo que impide lograr.

Si su organización busca cerrar esa brecha, el primer paso es evaluar cómo se conectan hoy sus flujos clínicos y financieros. Contáctenos para explorar cómo la tecnología puede transformar esa realidad.

Referencias

Organización Mundial de la Salud. (2026). World Health Day 2026: Together for health. Stand with science. https://www.who.int/campaigns/world-health-day/2026

Organización Panamericana de la Salud. (2026). World Health Day 2026: PAHO/WHO calls for renewed commitment to science. https://www.paho.org/en/news/6-4-2026-world-health-day-2026-pahowho-calls-renewed-commitment-science-drive-better-health

Organización Panamericana de la Salud y Banco Mundial. (2025). Lives and economies at risk from weak primary health care in Latin America and the Caribbean. The Lancet Regional Health Americas. https://www.paho.org/en/news/29-9-2025-lives-and-economies-risk-weak-primary-health-care-latin-america-and-caribbean-world

Market Data Forecast. (2024). Latin America Digital Health Market Growth & Analysis, 2033. https://www.marketdataforecast.com/market-reports/latin-america-digital-health-market

Banco Mundial. (2025). Current health expenditure (% of GDP) — Latin America & Caribbean. https://data.worldbank.org/indicator/SH.XPD.CHEX.GD.ZS?locations=ZJ

OECD. (2023). Health at a Glance: Latin America and the Caribbean 2023. https://www.oecd.org/en/publications/2023/04/health-at-a-glance-latin-america-and-the-caribbean-2023_7ba284d7.html