
En marzo de 2026, más de 25.000 líderes del sector salud se reunieron en Las Vegas para HIMSS26, la conferencia de tecnología sanitaria más grande del mundo. El tema dominante fue inequívoco: la IA agéntica—sistemas que no solo recomiendan acciones, sino que ejecutan flujos de trabajo completos de forma autónoma en operaciones clínicas, financieras y administrativas. Para América Latina, donde la salud sigue menos del 10% digitalizada y los ciclos de reembolso se extienden entre 90 y 180 días, las implicaciones son enormes.
La pregunta ya no es si la inteligencia artificial transformará las operaciones de salud. Es si la economía sanitaria de más de US$200.000 millones de América Latina adoptará estas capacidades a tiempo para cerrar su brecha de infraestructura—o quedará aún más rezagada.
Las conferencias HIMSS anteriores giraron en torno a la promesa de la IA generativa. HIMSS26 marcó un giro decisivo hacia la implementación. Proveedores de gestión del ciclo de ingresos (RCM), documentación clínica y atención al paciente presentaron sistemas diseñados para operar autónomamente dentro de parámetros definidos.
Amazon Web Services lanzó Amazon Connect Health, una plataforma de IA agéntica que automatiza verificación de pacientes, agendamiento, documentación clínica y codificación médica, integrándose directamente con historias clínicas electrónicas (EHR). Epic presentó Agent Factory, un constructor visual que permite a los sistemas de salud desplegar agentes de IA personalizados. Waystar expandió su alianza con Google Cloud para acelerar operaciones autónomas del ciclo de ingresos, reportando que su plataforma ha ayudado a prevenir más de US$15.000 millones en reclamaciones denegadas.
El patrón es claro: el mercado estadounidense está pasando de flujos asistidos por IA a flujos ejecutados por IA. Autorizaciones previas, gestión de glosas, codificación y conciliación de pagos están siendo delegados a agentes autónomos.
La asignación de capital detrás de este cambio es sustancial. Un informe de febrero de 2026 del Centro de Soluciones de Salud de Deloitte encontró que el 61% de los ejecutivos de tecnología en salud ya están construyendo o implementando iniciativas de IA agéntica, y el 85% planea aumentar su inversión en los próximos dos a tres años. Entre los adoptantes tempranos, el 59% espera ahorros superiores al 20%.
Este impulso refleja una presión financiera real. En Colombia, un hospital promedio espera entre 90 y 120 días para recibir el pago de una EPS. En México, la fragmentación entre IMSS, ISSSTE y el sector privado genera duplicación de costos de miles de millones anuales. El Banco Mundial estima que entre el 15% y el 20% del gasto en salud en América Latina se pierde por ineficiencias y fraude. En una región donde más del 60% de los hospitales aún operan con flujos en papel, la oportunidad de automatización no es incremental. Es estructural.
El mercado de salud en América Latina hoy se asemeja al de Estados Unidos hace aproximadamente dos décadas: sistemas fragmentados, procesos manuales, mínima interoperabilidad entre pagadores y prestadores. Pero hay una diferencia crucial. Estados Unidos tardó 20 años en avanzar secuencialmente de la adopción de EHR a la automatización de transacciones y luego a la integración de pagos. América Latina tiene la oportunidad de comprimir ese cronograma integrando las tres capas simultáneamente.
El mercado de salud digital de la región está proyectado a crecer de US$17.000 millones en 2024 a US$66.000 millones para 2033, una tasa compuesta anual del 20%. Mercados como Colombia y Brasil tienen bases de EHR establecidas, pero ningún actor ha conectado esos registros clínicos con gestión del ciclo de ingresos de extremo a extremo y liquidación de pagos en tiempo real a escala regional.
Lo que HIMSS26 demostró—procesamiento autónomo de reclamaciones, codificación impulsada por IA, orquestación inteligente de pagos—es precisamente el tipo de capacidad que América Latina necesita. Pero construirla requiere algo que EE.UU. ya tiene y América Latina carece en gran medida: infraestructura integrada que conecte las capas clínica, transaccional y financiera de la salud.
Los anuncios de HIMSS26 comparten un prerrequisito común: conectividad de datos. Amazon Connect Health funciona porque se integra con EHRs. El ciclo de ingresos autónomo de Waystar funciona porque los datos de reclamaciones fluyen entre prestadores y pagadores. El Agent Factory de Epic funciona porque los flujos clínicos y financieros comparten una plataforma unificada.
En América Latina, esa conectividad fundacional aún se está construyendo. Las empresas que capturarán la oportunidad de la IA agéntica no son las que despliegan soluciones puntuales, sino las que construyen el sistema operativo—la capa de infraestructura que conecta registros clínicos electrónicos, gestión del ciclo de ingresos y rieles de pago en una plataforma única e interoperable. Un ejemplo de este enfoque en la región es Osigu, que está construyendo exactamente este tipo de infraestructura integrada en cinco mercados latinoamericanos, conectando EHR, RCM y pagos mediante alianzas estratégicas con Visa y JPMorgan.
La lección de la evolución estadounidense es clara: quienes controlan la capa transaccional terminan controlando el mercado. En América Latina, la carrera por construir esa capa apenas comienza.
HIMSS26 no fue una vitrina tecnológica. Fue una señal de que las operaciones de salud están entrando en una era de ejecución autónoma. Para los CIOs y CFOs de América Latina, el imperativo no es esperar a que la ola de IA agéntica llegue. Es construir la infraestructura que la haga posible—ahora—antes de que la brecha entre sistemas digitalizados y no digitalizados se vuelva irreversible. La economía sanitaria de más de US$200.000 millones de la región es una oportunidad generacional. Los ganadores serán las plataformas que conecten todo el ecosistema.
Amazon Web Services. (2026, 5 de marzo). Introducing Amazon Connect Health: Agentic AI for healthcare, built for the people who deliver it. AWS Industries Blog. https://aws.amazon.com/blogs/industries/introducing-amazon-connect-health-agentic-ai-for-healthcare-built-for-the-people-who-deliver-it/
Deloitte Center for Health Solutions. (2026, febrero). Many health care leaders are leaning into agentic AI as adoption hurdles ease. Deloitte Insights. https://www.deloitte.com/us/en/insights/industry/health-care/agentic-ai-health-care-operating-model-change.html
Grand View Research. (2024). Latin America digital health market size report, 2024–2033. https://www.grandviewresearch.com/industry-analysis/latin-america-digital-health-market
Healthcare Dive. (2026, 16 de marzo). Balancing AI innovation and risk: 5 takeaways from HIMSS26. https://www.healthcaredive.com/news/himss-2026-takeaways-ai-innovation-agents-cybersecurity-governance-interoperability/814812/
Inter-American Development Bank. (2024). Better spending for better lives: How Latin America and the Caribbean can do more with less. BID. https://publications.iadb.org/
TechTarget. (2026, marzo). Agentic AI powers revenue cycle technology news at HIMSS26. https://www.techtarget.com/revcyclemanagement/news/366639962/Agentic-AI-powers-revenue-cycle-technology-news-at-HIMSS26
World Bank. (2024). Healthcare spending inefficiency in Latin America and the Caribbean. https://data.worldbank.org/